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Tutankamón:

Una de las maravillas del arte Egipcio, la máscara de Tutankamón

El próximo 4 de noviembre de 2005 celebramos el ochenta y tres aniversario del descubrimiento de la tumba de Tutankhamón. La KV 62, nombre que recibe la tumba de este faraón que reinó en Egipto hacia el 1320 a. de C., albergaba cientos de tesoros muchos de los cuales jamás habían pasado por la imaginación de ningún arqueólogo. Howard Carter y Lord Carnarvon, los descubridores de la tumba, se convirtieron en poco tiempo en los protagonistas de una verdadera historia de ensueño en la que no faltaron los destellos del oro, las historias de amor y uno de los episodios más extraños relacionados con el mundo de la egiptología: la maldición de los faraones.

De esta forma encontraron la entrada a la tumba de Tutankamón

Como si se tratara del despertar de un fantasma que llevaba siglo latente en el colectivo del país, tras el mayor descubrimiento arqueológico de todos los tiempos, varios de los arqueólogos que participaron en la excavación de la tumba de Tutankhamón, al igual que muchos de sus allegados, murieron en extrañas circunstancias. Curiosamente, el verdadero descubridor de la tumba, Howard Carter, fue uno de los pocos que consiguieron escapar a la llamada maldición de Tutankhamón. Falleció mucho después al igual que sucedió con otros colegas de su equipo. Las hipótesis propuestas para explicar la muerte de los arqueólogos han sido de lo más variado. Sin embargo, la más aceptada siempre ha sido la existencia de un peligroso hongo, el Aspergillus Niger, capaz de reactivarse con el oxígeno después de haber permanecido latente durante siglos en el interior de un ambiente cerrado, caso de la KV 62. Este microorganismo es capaz de afectar de forma irremediable a las vías respiratorias, detalle que encaja perfectamente con algunos de los síntomas manifestados por los arqueólogos fallecidos en la época..

Petra, una de las maravillas olvidadas

Ahora celebramos no solamente el paso de ocho décadas de la manida maldición sino el hallazgo de uno de los tesoros más importantes del mundo faraónico. Es cierto que la importancia histórica de Tutankhamón es casi nula, pero gracias a los tesoros de su tumba el mundo entero ha podido disfrutar de uno de los legados más impresionantes de todos los tiempos: la propia civilización egipcia.