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Les covetes de Bocairent:

Bocairent es uno de los municipios más atractivos del interior de la Comunidad Valenciana. Está situado a unos 600 metros sobre el nivel del mar, posee unas 5.000 h de terreno y está a unos 95 kilómetros de Valencia. Cuenta con una población de unos 5.000 habitantes y está su territorio está enclavado en gran parte entre las montañas de la legendaria Sierra de Mariola, famosa por la variedad y calidad de sus plantas aromáticas y medicinales.

Nacen en esta población los ríos Vinalopó y Clariano y también tiene numerosos afluentes como el de la Fuente de Mariola y la fuente de la Coveta. Dispone de numerosos y buenos accesos desde cualquier ciudad cercana, es un lugar ideal para pasar un fin de semana cultural y de descanso.

Monumentos y museos

Son varios los lugares de interés que podemos visitar en este bonito pueblo de interior, su barrio medieval ha sido declarado conjunto histórico nacional, en él podemos encontrar un laberinto de calles estrechas, empinadas y escalonadas debido a los desniveles en los que fueron construidos. Destacan sus fuentes, las ermitas y algunas calles con nombres sugerentes, por ejemplo "la placeta de San Vicent".

En la rotonda de acceso a la población podemos encontrar una estatua dedicada a la construcción de las mantas, durante siglos Bocairent fue conocida por la confección de lino y lana, en la actualidad aún podemos encontrar algunas fábricas dedicadas a estos artículos y también a todo tipo de ropa del hogar, coclhas, edredones, sábanas, etc.

El museo arqueológico es de visita obligada, en él podremos conocer la historia de esta población desde tiempos del paletolítico hasta nuestros días, a pesar de no contar con demasiadas estancias ni espacio, podemos hacernos una idea de como debió ser la vida en épocas anteriores en este enclave estratégico. El descubrimiento más importante es el "Lleó ibéric" (León ibérico), una escultura de piedra del siglo V a.C, encontrada en un enterramiento de la Cova de la Sarsa, junto a numerosas vajillas, puntas de flechas, silex, etc. En la actualidad podemos divisar una copia realizada sobre el original, que se encuentra en el museo de Bellas Artes de Valencia

La iglesia parroquial es el edificio monumental más destacado del lugar, construido sobre un antiguo edificio árabe y reúne las características del arte valenciano desde el gótico hasta el siglo XIX. Destacan su pila bautismal, los retablos del altar mayor, "El guió de sant Blai" pintado por Sorolla, etc.

Otro de los secretos mejor guardados de Bocairent es su plaza de toros, es la única en España construida en su totalidad sobre la piedra, data del año 1873 y consta con 3.760 localidades, incluso los burladeros están excavados en la roca. Por ella han pasado los diestros más importantes de España a lo largo de su historia.

Además de estos lugares de interés podemos practicar senderismo, realizar deportes de aventura, montar a caballo, y sobre todo pasear tranquilamente por sus bonitas calles.

Les covetes dels moros.

Quizá nos encontremos ante uno de los lugares más interesantes y diferentes de la comunidad valenciana, a escasos 10 minutos a pie de la población, enfilando la "ruta de les covetes" y tras pasar por la depuradora del pueblo, nos encontramos con una interesante construcción, la llamada "Cava de Sant Blai", que es nada más y nada menos que un frigorífico de más de 13 metros realizado en piedra y adobe y que servía para la fábrica de hielo y su posterior venta. Fue construida durante el siglo XVI y utilizada como depósito de nieve, como muchas otras encontradas en la sierra de Mariola, con sus aguas se regaban los campos cercanos. Está formada por un recinto circular de 7.70 metros de diámetro que acaba en una cúpula, excavada en la roda madre acabada en argamasa a base de tierra roja y cal.

A varios metros de esta construcción nos encontramos el camino que nos llevará a les covetes, una senda con bastante desnivel, que se puede salvar gracias a las barandillas de madera colocados a ambos lados, antes de llegar a nuestro destino podemos divisar diferentes cuevas a poca altura e incluso visitarlas

Estas cuevas están excavadas en la roca, en una cara de un pequeño barranco, haciendo imposible su acceso de no ser por las escaleras metálicas colocadas en época contemporánea

La fecha en que fueron construidas estas cuevas aún no ha sido especificada, en época medieval sirvieron de granero y tras ser abandonadas se limpiaron concienzudamente, eliminando cualquier resto orgánico susceptible de ser analizado con la prueba del carbono 14. Según varios expertos podría ser de época visigótica, llegando a esta conclusión por el método de la comparación histórica, es decir, se habrían comparado con otras cuevas existentes en diferentes puntos de la comunidad

Como vemos, la época en que fueron construidas estas cuevas no está nada clara, y menos aún la utilidad que las mismas podrían tener y quienes fueron sus constructores, existen tres teorías sobre su constructores:

1 Que fueron monjes los que las realizaron para vivir una vida contemplativa en la montaña. El problema es que estas cavidades están comunicadas entre sí, cosa poco probable si hubieran sido construidas por monjes ascetas y solitarios.

2 Que fueron en época visigoda como lugar de defensa ante ataques extranjeros, ya que a ellos sólo se podía acceder a través de cuerdas, una vez recogidas estas se colocaban dos contraventanas haciendo imposible su acceso desde el exterior. La datación parece dar la razón a esta teoría pero existen varios problemas. En caso de ser asediados desde el exterior se encontrarían con un grave problema: el agua. Los agujeros encontrados son de piedra calcárea, material poco permeable y que dejaría filtrar el agua, por lo tanto no podrían resistir mucho tiempo sin este elemento.

3 Que fueron familias moriscas las que las realizaron, sirviendo de despensa para los cereales, granos y otros alimentos, teoría interesante y que podría dar respuesta a algunas incógnitas que nos ofrece la piedra labrada

Sea cual sea la teoría correcta, al visitar estas cuevas nos podemos dar cuenta de la cantidad de horas de trabajo necesarias para realizarlas, todas y cada una de las más de 100 cuevas están comunicadas entre sí a través de túneles y agujeros realizados en diferentes lugares a modo de laberinto. En muchas ocasiones nos tenemos que mover a gatas, realizar esfuerzos para descender o ascender e incluso arrastrarnos en algunos puntos

Se suele tardar de media hora a una hora en completar el viaje por la totalidad de las cuevas artificiales, en su interior nos preguntamos cómo las construyeron, cuándo y sobre todo para qué, preguntas que en la actualidad siguen sin respuesta.